27 may 2009

Los zapaticos de mi viejo

Cuanta calle, cuanto sol y cuantas lluvias... Cuantos charcos saltados y cuantos embarrados.

Sobre ellos el peso del heroe encubierto, que en silencio me protege y me libra de los enemigos... Mi heroe de carne y hueso, noble como perrito de calle, luchador como tigre, loco y terco como cabra, sensible y bohemio... Que tonto soy que no te lo digo.
Me cargas a diario... me sostienes con tu inagotable fe, con tu infinita perseverancia, me controlas con tu humildad, me enseñas con tu caracter... Cuantos pasos haz dado mi viejo y todos los que faltan por dar.
Tus zapaticos dejan huellas gigantes, que por mas que mis pies crescan nunca las voy a poder llenar... Eres distinto, como de otro planeta, para ti lo malo siempre puede ser bueno, lo poco puede ser mucho... Las lagrimas no te dan miedo y por eso a mi tampoco, la vida te ha dado menos de lo que mereces, pero tu le haz dado a ella mas de lo que podrias dar, que grande.
Te admiro en secreto por que soy tonto, pero te admiro... Gracias por ser.
Te quiero viejo.

2 comentarios:

mayra elena dijo...

Gracias por hacerme reir todos los dias con tus locuras....pero MIL GRACIAS por hacerme llorar con esta BELLEZA!!! Un consejo...no dejes ni un poquito de amor, ni admiraciòn en "secreto"...algùn dìa sentiràs que quieres GRITARLO y puede ser demasiado tarde....
Que orgullo tenerte y quererte como un hermanito...sè que pronto los zapaticos de tu viejo se haràn pequeños para ti...
Te quiero un montononòn!!!
Mayra

Anónimo dijo...

QUE BELLEZA!! A pesar de ser mi sobrino no te conocia este lado tan sensible! Me brotaron lagrimas y me recorde de tu abuelo.. Nunca pude decirle lo importante que era para mi! No dejes de decirselo a tu papa en persona...

Tu tia Silvia