11 jun 2009

Mientras pensaba en voz alta...por Andres Carrasquero


Como en otras oportunidades, he publicado articulos escritos por amigos... en esta oportunidad salta a la palestra blogera por primera vez, mi hermano Andres "El grillo" Carrasquero, y para mi es un honor que haya escogido mi blog para hacerlo... Los que poco conocen al grillo, pensaran que una persona inmune al ron y que como hobbie tiene montarse desnudo en cuanta mesa vea, no seria capaz de escribir esto, pero bueno lean por si mismo...


Decidí tomar lápiz y papel y atreverme a expresar de una manera distinta, lo que habita en mi mente, y también, porque no, lo que a diario nos sucede, pero no encontramos forma de exteriorizarlo.
En que peo nos metimos, cuando un día nos levantamos y empezamos a ver la vida distinta… Coño los culitos, las rumbas, la curda, claro en esos tiempo puro anís y si tenias suerte y habías ahorrado te comprabas una de ron, no solo por la plata, sino porque había que beber lo que mas rascara. Que sabroso como empezábamos a caerle a la carajita, sin mirarla con ojos de cogerla, solamente, sin estar pendiente si tiene blackberry para anotar el pin, sin esperar que pusieran reggaeton para sadiquearla, un merengue de Elvis Crespo bien pegao y cantarle al oído “Quiero que me recuerdes, con la canción que nos hacía callar…” ya tenías casi el piquito ganado, coño que inocencia tan sabrosa. Era depinga caerse a coñazo por la chama, porque además que quedabas como héroe, aunque perdieras, nadie iba a sacar una pistola y te iba a mandar a comer moscas, lo mas que podía pasar es que viniera un panita tuyo de esos volaos y partiera una botella o tirara un vaso, y ahí todo quedaba.
Así fuimos creciendo y madurando, al igual que nuestros corazones. Llegaron nuevas responsabilidades, ahora todas las mañanas empieza la rutina, las colas, que ladilla este trabajo de mierda, hasta cuando verle la cara a los mismos guevones y calarme los gritos de la jefa, y sin esperanza alguna que me suban el sueldo. Lo único bueno que tiene esa cárcel disfrazada de oficina es la computadora con facebook y una que otra minifalda que se exhibe de vez en cuando por el pasillo.
Pero bueno, nos tragamos todo y aceptamos que gran parte de lo que hacemos en nuestras vidas viene impulsado por un motor llamado amor, si amor, esas mismas que nacieron de una costilla, esas mismas que nos trajeron al mundo, esas mismas que nunca entenderemos, pero que tampoco nos preocupamos mucho en hacerlo, son las culpables. Culpables de esos encuentros que se suceden de tarde en tarde, o en su defecto, de noche en noche con un whisky y un cigarro de acompañantes, en los que las miradas se entrecruzan furtivamente; uno que otro saludo de cortesía y una frase convencional dan inicio al cortejo, acompañado de su respectivo escaneo, con fijación en sus relieves más pronunciados, jajajajajaja bueno los mas sadicos jajaja…
Si Andrés Calamaro estuviera sentado a mi lado en este momento, me diría, ey boludo “Sentiste alguna vez, lo que es, tener el corazón roto?” Quizá le diga que si, porque he sentido ese motor trancarse, pero no pararse. Y en este momento empiezan las preguntas que nos atormentan la vida, realmente estaba enamorado, o era costumbre? Perdí la mujer de mi vida? Podré encontrar alguien más como ella? Jamás me ha importado ninguna de esas interrogantes, simplemente porque cada día que amanece nos regala una nueva oportunidad, solo debemos estar en el momento justo y en el lugar indicado.
Vivimos un cuento con capítulos repetidos, esperamos volver a ver la misma carajita el miércoles que viene en sawu pero menos curdo, deseamos que sea lunes bancario de nuevo para que no haya cola, soñamos con que vuelva el paro para descansar y poder beber todos los días sin que nadie nos ladille, no vemos la hora que llegue el viernes para hacer la maleta y largarnos a la playa o la montaña para despejar la mente. Así vemos transcurrir nuestros días sin poder o querer hacer nada para cambiarlo. Porque no detenernos a pensar y ver que la vida es más sencilla, que los problemas nunca se van a acabar, pero las soluciones tampoco, vamos a ver un día las cosas desde otro punto de vista a ver que encontramos, vamos a ser cada día más emprendedores para que la vida se enamore de nosotros.
Ahora mientras pienso en voz alta me pregunto porque tantas quejas, tantos problemas, la plata, la gripe porcina, el carro, los cachos, el ex… Manda todo y a todos al carajo y grita al más puro gañote vallenatero AYYY AYYY AYYY AYYY que bonita es esta vidaaaaaa y deja que todo fluya sin que nada lo obstruya…

1 comentario:

Anónimo dijo...

Grillo bello!!!! Excelente tu artículo, demasiado cierto!!! Love u!!!

Jules!!!