
El dinero… el cochino y amado dinero, motivo de tantos placeres y causal de tantas desgracias, estimulante de pasiones diversas, indiscutible trampolín a la felicidad material, aval de poder y fuerza.
El hombre que de naturaleza es egoísta y ambicioso, con la evolución histórica de los intercambios mercantilistas, en el dinero ha conseguido la excusa perfecta para camuflajear deseos prohibidos e intenciones malévolas… nos ha convertido en seres avariciosos, nos ha llevado a matar por dinero, a perdernos en la carrera por su búsqueda, tanto así que de todas las cosas que existen en el mundo… este es el principal objetivo de vida de millones. Nos en convierte presos de un círculo vicioso infinito, que nos obliga a trabajar para vivir, trabajar para pagar, trabajar para gastar…
Evidentemente no todo es malo… el dinero nos da placeres, beneficios y ventajas, claro esta que estos disfrutes van en proporción a las cantidades de billetes que tengas…hay muchas vías para obtener el dinero, pero las principales son, estudiando y siendo alguien o algo o haciendo negocios de dudosas procedencias… hay muchas profesiones que no perciben la remuneración monetaria que corresponden, así que les doy una breve lista de aquellos trabajos que realmente cuestan… pero no ganan.
Embalsamador de muertos, recoge basura, recoge basura que va montado atrás en el camión, pinta rallas de calle, carcelero, bombero, astronauta (como un pelotero puede ganar más que alguien que sale del planeta), cuida baños de discoteca, limpia ventanas de edificios, vigilante de cementerio, mucama de moteles, enfermera, ama de casa….
Si bien el dinero nos acerca a la felicidad, no podemos permitir que se nos nuble la mente tratando de conseguirlo, no podemos restarle valor a las cosas simples y definitivamente hay que aprender a llenarnos con las cosas pequeñas, por que el dinero… no lo es todo.
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