10 mar 2010

Yo lo que quiero es salsa…

Me molesta, me ofusca, me parece de mal gusto, las personas que segmentan socialmente los estilos musicales y en base a ello los clasifican como buenos o malos dependiendo del estrato social de quien los oiga….hay música para todos y la virtud que tiene este arte como lenguaje universal, es que no importa el género o estilo que sea, si el músico es bueno y hace realmente buenos temas, puede ser apreciado por cualquiera.

La salsa, a pesar de ser oriunda de las profundidades de “la gran manzana” New York, es precisamente un mazacote de diversos ritmos afro-caribeños tatuados en el ADN del latino, es la decantación musical propia de los que nacemos bajo el sol y cerca de la playa, es lo nuestro y es de todos, porque tiene pedacitos de cada rincón de Latinoamérica y a través de su música y a ritmo de clave, los grandes exponentes han permitido poner nuestro nombre bien en alto y manifestar la perenne protesta por una Latinoamérica mejor.

Como comento al inicio… me parece estúpido aquel que dice saber de música y es incapaz de valorar la buena salsa, la salsa brava y no solo no valorarla, sino ser capaces de despreciarla como género, denigrarla, catalogándola y poniéndole etiquetas sin comprenderla, sin sentirla.

Una buena orquesta de salsa generalmente está compuesta por más de 10 músicos, combinando instrumentos de percusión, vientos y cuerdas, incluyendo un piano o teclado… una combinación nada fácil, por ende la mayoría de las veces los salseros son el resultado de los más formales estudios en prestigiosas academias, fusionados con la guataca callejera… esa maldad, ese veneno que solo se aprende fogueándose en bares y antros, aprendiendo con la experiencia y no con el pentagrama, dejando escapar ese instinto sobre el instrumento, por ello para mí los músicos salseros son mas músicos que cualquiera…la improvisación y la descarga son parte de su actuación diaria.

La salsa se pasea por las sensaciones y sentimientos más profundos, contagia al cuerpo con ritmos y movimientos casi incontrolables, ofrece una gama de sonidos particulares que en conjunto son imposibles de ignorar y lo mejor… permite ver las curvas femeninas contonearse casi que artísticamente al son que le pongan.

Si al virtuoso de los virtuosos, el mecías de la música académica, la imagen de la música clásica como genero popular y no elitesco, el papa de los helados Gustavo Dudamel … le gusta y prefiere oír Salsa antes de partir escenarios en el mundo con su talento como Director de Orquesta, debe ser por algo.

La buena música es como las frutas y los colores...para poder amar una, debes probar y comprender todas. Me he cansado de ver indies, Rockeros, HipHoperos, Electronicos y hasta sordos bailar al ritmo de la salsa y lo mejor es que lo disfrutan…no desprecies, comprende.

Por eso… arranca el mamo, que yo lo que quiero es Salsa!!!

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