4 may 2010

Mi odio a los bancos…

Todas las entidades bancarias, principalmente se sostienen vendiéndoles a los usuarios, Seguridad, Confianza, Credibilidad, luego todos los beneficios económicos que varían según el banco. La realidad es que detrás de toda esa maquinaria, hay cosas que me llevan a odiarlos.

La agonía: No hay forma ni manera físicamente posible, que uno vaya al banco y no sea una agonía…inmensas colas logran colmar el banco de gente hasta el punto de asfixie, que a pesar de haber construido físicamente de 5 a 10 cajas, generalmente funcionan 2 y obviamente son atendidas por las personas más lentas de Hispanoamérica…Increíble que al trabajar únicamente de 8 am a 3 pm vivan el día con tanta modorra, cosa que afecta directamente la fluidez de la cola y en la desesperación de los usuarios.

Cajas especiales: Si tú quieres saber, cuantos discapacitados y viejos hay en tu comunidad, simplemente trata de hacer alguna transacción en caja, apenas ingreses al área acordonada que te guía hasta el cajero, lentamente irán apareciendo uno a uno… si, es cruel, pero es la verdad, es un momento donde hay sentimientos encontrados por el odio que te genera tener que  dar el puesto y la compasión que puedas sentir, después de horas en cola.

Transporte de Valores: Entran 4 tipos sospechosamente uniformados, con armas que solo has visto en películas de vaqueros y escopetas con el dedo en el gatillo… cierran las puertas de acceso y proceden a buscar el dinero a transportar. De donde yo vengo, negro con pistola es robo, así que desde ese momento inician los nervios, luego al ver que realmente están trabajando, viene la arrechera porque te dejan encerrado 1 hora mientras hacen lo que van a hacer.

Ejecutivos: Ponerle un flux o un taller a un incapaz… automáticamente lo convierte en un ejecutivo del banco, nunca pueden resolver los problemas en un solo momento, uno no sabe si es que cobran por visita o qué, pero jamás te ayudan realmente, hay que jalarles como si la cuenta fuera de ellos.

La firma: Luego  de horas de agonía, luchar con los del transporte de dinero, discutir con los tarados ejecutivos, esquivar a los viejitos y brincar a los discapacitados…. Llegas a la caja a cobrar al fin el tan necesitado cheque, ya esta frente al brillante resplandor de la chaquetica de cuero de quien te va a atender y de pronto,  te encuentras con que el cajero pretende tener un máster en poligrafía y te indica que la firma del mismo, NO PROCEDE!!!

Saben que…jodanse, los portugueses, los chinos y los judíos, guardan la plata bajo el colchón y son tan arrechos que el colchón les genera intereses.

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