El cómo proyectarse en un país sin proyecto es una de las interrogantes que me hago al mirar mis cada vez más profundas ojeras en el espejo del baño minutos antes de salir al primer round del día, una batalla que no te permite ni bajar los brazos ni ir a la esquina a respirar…
En los países decentes el ciclo de vida se cumple a la perfección, uno nace, tus padres te crían, te educan, uno crece y aprende, tus padres te brindan su apoyo, alimento, casa y amor pero a los 18 años te patean el culo mandándote a la calle para que tú repitas el ciclo, una patada en el culo nunca fue tan esperada como esa en los jóvenes venezolanos, porque aquí tus papas son tus roommates.
Dadas las precarias condiciones económicas de los jóvenes no alineados a cargos públicos que permitan apoderarse de bienes en abundancia sin inconvenientes, es decir los (JNAACPQPABASI) como en mi caso, tenemos que vivir cargando el enorme saco de la frustración y la paciencia para continuar esperando con ansias una oportunidad para emigrar a la libertad.
La función de un padre jamás se pierde, pero hay que estar claros de que con los años y mientras más manganzón se vuelve uno las condescendencias no son iguales, hay una línea delgadita que separa la explosión de una crisis de independencia con la necesidad de tus padres de no verte la cara en 5 años por lo menos…así que tómalo con soda y trabaja duro porque mientras llega el momento solo te tocara pedir la bendición a tu compañero de casa!!
1 comentario:
Eso es muy cierto.... La mejor recomendacion para casos como el nuestro es tratar de cumplir el dicho "vive de tus padres hasta que puedas vivir de tus hijos" jejeje
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