5 feb 2010

EL LIBRO DE VIDA

Todo aquel que estudio en un colegio decente o medianamente decente, tuvo que crecer y aprender, bajo las constantes amenazas de que si no se seguían las reglas, tu rubrica quedaría indeleble en un libro místico y con efectos desconocidos por los simples estudiantes mortales… no era otro, sino el aterrador “Libro de Vida” (Fondo musical: Carmina Burana)

Esto era el peldaño final en la escalera de represión académica, 3 firmas en el libro de vida, te llevarían a un destino indeseado… La expulsión. Para los que no tenían problemas de disidencia y crecieron creyendo que lo aprendido estrictamente en el colegio serviría para algo en la vida, era impensable pertenecer a esa clase de desadaptados que firmaban el libro, a fin de cuentas ellos si iban a estudiar. Para otros como yo, que desde el primer momento de consciencia entendimos que el Colegio es una etapa irrecuperable, que aprendimos más en los pasillos que en las aulas (Y no por malos profesores), que destinamos nuestra infancia a explorar las etapas que llevan al colapso mental de un profesor con nuestras acciones, los que conocíamos los lugares inhóspitos del colegio y que prácticamente fuimos compañeros de clases de nuestros padres, de tantas citaciones… el libro de vida era un trofeo.

Era una logia, un clan, una mafia, una banda o simplemente un grupo de niños pendejos, que tal vez necesitaban un poco de atención… Fui inmune a libro de vida, firme tantas veces como he firmado para sacar a Chávez y nunca nada me paso, evidentemente fui expulsado varias veces, pero esas no cuentan por qué no llegue a firmar el libro…

Que maldad o acto académico terrorista seria el accionar para la tercera y letal firma en el libro… así pensaban los engendros con los que me juntaba, yo silencioso y cuidadoso pero siempre fiel. Recuerdo haber dejado sin luz al colegio, eso me valió una firma, recuerdo haber manejado el autobús en una convivencia, esa me valió para otra, lo extraño es que imprimí un trabajo e hice pupú en la oficina de la directora y no me dijeron nada… así es el sistema, extraño.

El libro de vida forma parte de la mitología escolar, esos momentos invaluables que marcaron lo que somos hoy en día, esas cosas que no volverán, como el primer beso, el olor a pizza de la cantina, la primera pelea, el primer 20, la agonía de copiarse para sacar el primer 20, el gallo, el popular, la fea del salón, la bellísima del colegio, los actos escolares, las estresantes reparaciones, caerse en el patio cuando llovía, los partidos de futbol, las escapadas, el numero de lista, tus hermanos de otras madres, el olor después del recreo, el murmullo de sonrisas y el llanto que deja la graduación al entender que todo eso jamás volverá.

Ramón Velásquez

C.I 16135890

Nº Lista: 41

Secciones: A, C, Humanidades.

Orgulloso bachiller del Colegio San Luis (La vieja escuela)

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